jueves, 2 de abril de 2009
Rituales
Y cada conversación era delirante, como si estuvieran embriagados, era una danza sin movimiento, disfrutaban del vértigo que sus palabras producian… vomitaban caian y se levantaban para explotar en carcajadas que para un espectador recién llegado y ajeno a lo que allí sucedía podrían parecer un acto de arrogancia se rebolcaban en el piso… ellos y sus dualidades
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