jueves, 2 de abril de 2009
El vagón de la tumba de Dios
El vagón era la bóveda oscura, la tumba con un nombre inscrito y una leyenda. Aquí yace Dios y a su alrededor placas en bronce en las que se lee la gratitud por los milagros concedidos. ¿cómo llegó esta tumba al tren? ¿Quién puso las placas? No lo sabemos, algún milagro a la vista… tal vez uno Y cuando descubrieron este vagón las opiniones estuvieron divididas entre los escépticos que consideraban que se trataba de un mecanismo más del gobierno y sus doctores para experimentar con ellos y los que consideraban que el vagón era una señal. Ese vagón fue la causa de una guerra abierta y la sangre oscura de los locos corrió por el tren hasta el día del sueño colectivo y de la voz
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario