miércoles, 14 de octubre de 2009

Ha perdido su nombre, ya no hay un Josue. Tampoco hay una imagen que no le parezca sospechosa ni un espejo que no le genere desconfianza. Este tren - piensa - este encierro. Todos los crímenes que quedarán sepultados, la violencia encarnada en actos sutiles, la violencia y el poder. El dia se ha ido y ahora queda la oscuridad, el silencio y las palabras reiterativas. El terruño y la última huella se desvanecen a través de la ventana, la misma ventana se encierra en su caparazón, el tren duerme con cierta complacencia que el sujeto ya sin nombre no lográ entender, complacencia que tampoco puede juzgar de injusta pues ¿quien es el para juzgar a una máquina? ¿quien soy yo para juzgar al tren? piensa. También las formas lineales lo han abandonado, las secuencias y el entendimiento de un progreso, ya no hay avance y si lo hay el no lo puede comprender, esta por fuera de su límitado entendimiento. A veces busca una señal pero la oscuridad es uniforme. Le queda esperar que a veces es esperanza y otras resignación o una esperanza resignada. De este vagón no me muevo - escribe en su diario mental - intuye que aun si quisiera moverse sus músculos no responderían, tendría que insistir demasiado, golpear con el pensamiento a sus piernas una y otra vez hasta lograr - tal vez- un leve reflejo que reafirmaria su incapacidad y no quiere correr el riesgo, no por ahora, no en la oscuridad, prefiere guardar sus energias.

martes, 22 de septiembre de 2009

Sus recuerdos no eran mas que un reflejo difuso, como visiones de un hombre que comienza a quedar ciego. Envidiaba a los que hablaban de tiempos pasados con increible precisión, los envidiiaba, pero también desconfiaba de ellos, pues no lo creía posible. El se lanzaba a las profundidades de su memoria pero no encontraba mas que vacio y luego la sensación de vértigo atravesando la garganta. Entonces reconstruia con retasos y formaba una imagen, un momento de la niñez, sobre todo de la niñez y la repetía tantas veces en su cabeza, llenandola de detalles, entonces dormia uno o dos dias seguidos, pues solo así este nuevo recuerdo se afianzaba y al despertar ya no distinguia lo que sucedido de lo soñado. Así se hizo a una historia, su historia, que repetía con soltura y confianza entre sus amigos.
No hay retorno, el círculo se cierra, los últimos vínculos se fracturan, las lianas invisibles se rompen, nada lo sostiene. Se desvanece.
Una disyuntiva requiere de orientación pero no hay referentes, las señales son contradictorias. Sabe que no debe desesperar, que la impaciencia todo lo complica, pero esta cansado. No se queja pues se reconoce como el principal responsable, este viaje que comenzó como una simple aventura ahora le otorga un sentido a esa frase de 'un antes y un después' es el punto de quiebre pero no como el lo imaginaba. Se aferra a los que ya no están trata de entender cómo se aprende a través del dolor, piensa en la palabra esperanza

lunes, 21 de septiembre de 2009

Cuadros sucesivos, superpuestos a través de la ventana, las ruinas y los desechos de un progreso postergado, los monoblocks con sus escaleras exteriores y sus tanques de agua a la vista, la ropa extendida sobre los balcones como coloridas banderas clavadas sobre grises húmedos. Un parque infantil en quietud, un partido de futbol. Maximiliano observa, no se atreve a sentir, la ciudad se despide, el tren avanza por el valle abierto y árido. Hubiera querido otra conversación, es que guarda la esperanza de que un día uno de los seres fundamentales le dirá: realmente comprendo lo que quieres decir y tal vez esa persona, al comprender, no podrá más que llorar, un llanto contenido.

miércoles, 12 de agosto de 2009

En un inmenso cementerio reposan las palabras que un día conocí, con las que conversé, imaginé, con las que creí. Camino por estos campos de paz - si tal fantasia existe - como un hombre acostumbrado a los funerales, un anciano que conoce esta rutina sin esbozos de melancolía, salvo tal vez cuando sopla cierta resignación anudada a los recuerdos que persisten como sensaciones primigenias. Se está realmente solo cuando no se tienen ni palabras. El anciano busca una señal en su reflejo - es inutil- los espejos se han fracturado, la debilidad se ha solidificado en sus huesos, ya no importa, la muerte esta cerca, pronto todo esto acabara y retornará la nada a su cause natural.

lunes, 8 de junio de 2009

Algunas posturas que sirven de medicina para el dolor invasivo.