jueves, 2 de abril de 2009

Invitados

Un día llegó un filósofo, creíamos que ya no existian pero ahí estaba, claro está no era uno graduado de la universidad, nos inclinamos ante él… poco tiempo después pidió que hicieramos con él una cena… fue la mejor comida en días… no siempre tiene uno el placer de tener en su mesa a un filósofo; también llegó un escritor haciéndose pasar, como si se pudiera improvisar, pero era pesimo actor, jugamos con él, le pusimos el cascabel, le hicimos creer que no sabíamos de sus oscuras intenciones… lo descubrimos quería escribir sobre nosotros… una novela que lo hiciera famoso… a ese no le permitimos morir con dignidad, y ahora es la única calavera que mira al interior de la tierra

No hay comentarios:

Publicar un comentario